

Para darle a este último post un sentido, más allá del inevitable mariconeo colectivo de la despedida, hagamos un juego: además de comentar lo que queramos sobre este fin que -como dice Sabina- no maquilla un hasta luego, mencionemos cada uno un personaje recurrente de Pop Life, uno de esos que pasaron mil veces por las ¿páginas? de este blog, esos que los recién llegados miran de reojo preguntándole a ustedes de qué carajo se ríen y a mí si me pagan por semejante pelotudez ininteligible.
Arranco yo con un par de los más obvios: El Fantasma de la Mitad que se Murió de Bret Michaels y El Pato Mesías. Completemos la lista entre todos.
¿Y entonces qué, Mancusi? Bueno, el título del post es una pista. Pero no nos adelantemos, ya vamos a llegar.
Primero, las formalidades que no por tales dejan de ser necesarias. El agradecimiento gigantesco a El Jefe, cobijando bajo esta figura de autoridad a Ernesto Martelli e Iván Adaime que confiaron en mí en un principio para arrancar con esto, pero también a todos los que trabajan y trabajaron en Rolling, que me dejaron laburar durante dos años y tres meses con la más absoluta de las libertades (creo que ni hace falta aclararlo, pero igual quiero comentarles que en todo este tiempo JAMÁS tuve un "che, tratá de cambiarme esta palabrita" o "no, mirá, con ese tema no jodamos"… no sé en cuántos medios se podrá trabajar de esa manera, realmente).
Y luego, cómo no, otro reconocimiento enorme para ustedes, los lectores. Más allá de la repercusión y de qué los números digan que Pop Life fue asiduamente visitado, lo que más me enorgullece es que hayamos demostrado entre todos que hay mucha, mucha gente que sabe combinar el humor con la inteligencia. Hemos partido de temas generalmente frívolos para llegar a comentarios de una agudeza sublime, más allá de que, cuando las cosas se pusieron serias, concretamos debates de esos que lamentablemente ya no se leen muy seguido. Inflo el pecho por la comunidad que se congregó alrededor de Pop Life, señores, y lo digo sin ninguna pretensión de demagogia.
Los objetivos siempre fueron tres. Primero, pagar el alquiler, pa´ qué les voy a mentir, y tal logro se ha alcanzado satisfactoriamente. Segundo, hacerlos reír, pero -como dijo alguna vez el maestro Alfredo Casero- no desde un "je, que pillo este Mancusi", sino con un "AJAAJAJJUUUAJAAPFFFF" violento, salvaje, que les saliera de las entrañas y les hiciera escupir el café contra la pantalla (si se cumplió ese lo dirán ustedes, no yo). Y tercero, tratar de dejar instalado algo memorable. No digo inolvidable, pero si alojar un cachito de boludez poplifera en algún rincón oscuro y roñoso de ustedes por la mayor cantidad de tiempo posible. Y ahí es donde se explica lo de los personajes y lo del título del post: ¿vieron que cuando repiten Friends por estos días, a casi diez años de haberse terminado la serie, no podemos evitar hacer el aplausito que viene después de "so no one told you life was gonna be this way" en la canción de la apertura? Bueno, no sé si este chiste va a durar diez años, pero la idea es esa: que cada vez que escuchen hablar de Manowar, El Baterista de Def Leppard o Stephen Hawking de ahora en más, sientan la imperiosa necesidad de esbozar una mínima sonrisa pensando en lo bien que la pasamos alguna vez acá. Veremos si se cumple.
Por lo pronto, seguimos en contacto por Twitter,Facebook o mail a elmaildepoplife(firulo)gmail.com
Y para despedirnos a lo grande, un emotivo cover al estilo Pop Life de un tema de Macca, como para redondear esta semana que ya de por sí viene bastante redondita, con un Beatle tocando en Buenos Aires y el Rojo en la semifinal de la Sudamericana. Nos vemos por ahí, señores. Abuante.

Autor: Diego Mancusi
