
De riguroso look Ramone, Marky se paseaba por el local de Converse sonriente como un pibito en una juguetería. Miraba los percheros, iba y venía de un lado a otro, examinaba minuciosamente distintos modelos de zapatillas y remeras con una actitud totalmente lúdica… Mientras esperaba nuestro encuentro, me puse a recordar mis épocas de fan y la verdad que por tratarse de un tipo que llegó a tocar ante 70 mil personas en River, y a la que persiguieron hordas de ramoneros desaforados por la 9 de Julio, su actitud, ausente de cualquier tipo de divismo, era la que uno esperaría, exactamente, de un Ramone; gente como uno.
"Hello, Mr RollingStone! I’ll be back soon...", anunció antes de una rápida escapada al excusado. (Los Ramones también mean). Ya con su vejiga aliviada, una de las últimas leyendas vivas del punk mundial adelantó su show de este sábado en el Teatro de Colegiales y repasó su historia personal con la banda que lo catapultó a la fama.
¿Llevás la cuenta de cuántas veces viniste a la Argentina, con los Ramones y como solista?
Sí, diría que unas 15 veces...
¿Por qué pensás que los Ramones pegaron tanto en la Argentina?
Los Ramones siempre atrajeron a la juventud, el concepto lírico es gracioso y divertido, y vieron algo en nosotros que les gustó. Esto continuó a través de varias generaciones, incluso los fans más viejos siguen viniendo a vernos. Desearía tener la respuesta pero evidentemente ustedes disfrutan de nuestra música. También sucede lo mismo con Brasil, España y México, Estados Unidos, Reino Unido, China y Japón pero la Argentina es número uno junto con Brasil. Son muy apasionados.
¿Cómo es este show con el que volvés a Buenos Aires?
Principalmente está compuesto por canciones de los Ramones. También vamos a tocar nuestro último single, que grabamos junto a Michael Braves (de Misfits), nuestro cantante, quien va a cantar nuestras canciones y también algunos temas de Misfits en versión acústica, por lo que va a ser algo bien diferente.
Si pudieras formar una superbanda punk, ¿cuál sería tu selección?
Uhmmmm… Lo que sucede es que algunos tendrían que volver de la muerte, como Johnny Thunders, en guitarra, y Sami Yaffa de los New York Dolls. También convocaría a Glen Matlock de Sex Pistols en bajo y lo pondría a Iggy Pop en voz.
Sabemos de tu afición por la cocina. Nos gustaría que nos cuentes como va el negocio de la Marky Ramone’s Sauce, pero especialmente cuál es su ingrediente secreto...
Mi abuelo era chef. Trabajó en el Copacabana de Nueva York y en el 21 Club. Fue chef toda su vida. Solía verlo cocinar cuando era niño, pero luego falleció. Cuando me mudé de la casa de mis padres, a los 18 años, la comida más barata para salir del paso eran los spaghetti, y yo sabía cómo hacerlo y me pregunté porqué no tener mi ingrediente secreto… No lo voy a decir pero básicamente consiste en freír los ajíes, pero hacerlo bastante caliente, luego tirar ajo, después la salsa de tomate y un poco de azúcar, sal, orégano, albahaca y algo más que no voy a confesar. Pero sí te digo que ese asunto está yendo bien, y pronto la van a poder comprar a través de mi webstore.
Sabemos que los Ramones nunca podrían regresar pero, ¿existe la posibilidad de una reunión entre vos y CJ Ramone?
No. Jamás. CJ fue un reemplazo en Ramones, no fue como Dee Dee. Dee Dee era mi mejor amigo, CJ intentó ocupar su lugar pero no lo hizo muy bien. Yo no tengo que apoyarme en nadie más. Vengo acá más a menudo porque no vale llamarse a sí mismo "Ramone" porque sí. Tenés que venir acá por lo menos una o dos veces vez al año, estar con los fans, disfrutar de su amor, y no venir cuando vos querés. Pero si Dee Dee estuviera vivo, me reuniría con él seguro. Los hicimos cuando formamos The Remainz, con él y su mujer (la argentina Bárbara Zampini).
¿Qué significa ser un Ramone en Nueva York, y que significa serlo en Argentina?
Lo mismo. Se es lo que se es.
Por Martín Pérez Duro
