
Pocas subcategorías del rock generaron tanta controversia como la del hair metal: la incorporación del spray, el maquillaje y el spandex propio de los representantes del glam al hard se sintió (y se siente aún hoy, retrospectivamente y con ciertos casos de revival) como el colmo de las paradojas. Cuero, brillos, tachas, largas melenas batidas, accesorios, labios pintados: sólo los ochenta podrían haber dado nacimiento a esta combinación que lindó lo payasesco. El look peludo del glam metal, más allá de la polémica y el rechazo por parte de algunos estoicos, signó momentos de varias de las agrupaciones más importantes de la historia, como Aerosmith o Guns N' Roses y a otras que desaparecieron con el cambio de década.
Partiendo de los pioneros como Hanoi Rocks, liderados por la inefable y oxigenada cabellera de Michael Monroe, hasta la etapa ¿menos circense? pero más glamorosa de Kiss, un seleccionado con diez de las bandas pesadas más llamativas y prolijamente peludas.
